El 30 de setiembre de 2008, la NASA anunció  que su sonda Phoenix observó por primera vez nubes de las que caía nieve sobre el Planeta Rojo.

Los copos de nieve que caen sobre Marte no logran sin embargo alcanzar la superficie del planeta, ya que se vaporizan antes de llegar al suelo.

En la búsqueda de las nevadas del pasado marciano lo primero que se está intentando es identificar rastros en las muestras de terreno del planeta analizadas por el laboratorio Tega (Thermal and Evolved Gaz Analyzer) a bordo de la Phoenix.  Según fuentes de la NASA, algunas muestras poseen trazas de carbonato de calcio y partículas que parecen de tierra arcillosa.

por Graciela Paula Caldeiro